
Diego Maradona había regresado al fútbol argentino y debutó vistiendo la camiseta rojinegra el 10 de octubre de 1993 en la quinta jornada del Apertura ante Independiente, en Avellaneda.
Newell´s formó con Scoponi; Basualdo, Gallucci, Llop y Escudero de 3; Aquino, Castagno Suárez, Berti y “el diez”, Maradona; y arriba la dupla paraguaya Torres y Mendoza.
Independiente ganó 3-1, pero la nota más destacada de ese partido fue la obra del diez y la gran atajada de Islas, arquero de Independiente, quien impidió que la espectacular obra de Diego diese el paso al gol.
La obra: Llop se la pasó a Torres, tirado por derecha, y el paragua centreó al vértice del área chica, por donde entraba el Diez, que de derecha la paró y entonces advirtió que se quedaba sin ángulo, estiró los brazos, tensó los cuádriceps, y metió la rabona. Pero el uno del Rojo se arqueó hacia abajo, y contuvo el remate, y la pelota se fue al córner.


También de ese encuentro se recuerda un diálogo con el árbitro Lamolina (defensor del “siga…siga”):
“Ayudame, no me hagas quedar como un boludo”, dijo el juez. Ante tanta protesta de Maradona. Y luego le gritó: “¡Estamos, Diego!”…Maradona demostró hallarse en muy buen estado físico, pero las lesiones que sufrió le permitieron jugar cinco partidos oficiales y algunos amistosos. Luego el Diez volvió a abandonar la actividad.